El trabajo de campo como
estrategia didáctica para el aprendizaje con alumnos de Educación Primaria
En
la actualidad es conveniente la alfabetización científica de todos los
ciudadanos para que desarrollen competencias conceptuales, procedimentales y
actitudinales que les permitan analizar, sintetizar y aplicar estrategias con
eficiencia, eficacia y efectividad necesarias para desenvolverse en la sociedad
donde habitan (Acosta y Puche, 2013). Es por ello, que en el proceso de
enseñanza, el docente debe incorporar estrategias que promuevan la actividad
independiente y creadora de los estudiantes, donde apliquen procedimientos que
les permitan a éstos paulatinamente establecer conexiones entre los
conocimientos y experiencias previas, con la nueva información (Ausubel, 1983).
Por lo tanto, es importante la realización de trabajo de
campo porque es una estrategia constructivista que permite acercar al individuo
con el entorno para que puedan interactuar con la diversidad de seres vivos que
habitan en el ambiente (Godoy y Sánchez, 2007). Se debe destacar que el trabajo
experimental y de campo forman parte del corpus disciplinar
en la enseñanza de las ciencias, por lo tanto, existe una asociación entre la
teoría y práctica; su articulación en los planes de estudio, proporcionan una
comprensión sobre la naturaleza de la ciencia y es asumida por la mayor parte
del profesorado como una exigencia natural de su propia actividad profesional,
hasta el punto de considerarse “incompleta” cuando la enseñanza es meramente
teórica.
Es
por ello que se deben utilizar estrategias de aprendizajes que pueden ser
estimulantes para el desarrollo de las capacidades intelectuales y afectivas,
como la que brinda el contacto con la naturaleza (Díaz, 2009); sin embargo, los profesores cuando planifican sus
unidades didácticas, en pocas o en ninguna ocasión sugieren la implementación
de los trabajos de campo (Legarralde et al., 2009).
Por lo tanto, es importante la realización de trabajo de
campo ya que es una estrategia didáctica que permite acercar al individuo con
el entorno y que puedan conocer la diversidad de seres vivos que habitan en el
ambiente; posibilitando un medio de aprendizaje mucho más dinámico y vivencial,
rompiendo con la monotonía de un aula de clase, donde el estudiante es capaz de
confrontar lo teórico con lo práctico (Vera y Martínez, 2013).
De igual forma, los trabajos de campo fomenta en los
estudiantes los procesos de recolección de información, interpretación, formulación
de hipótesis y experimentación lo que incentiva a los alumnos a leer, pensar y
reconstruir lo que identifican en su entorno (Sánchez et al., 2015); de igual modo, desarrollan destrezas y
habilidades psicomotoras que faciliten la solución de problemas de naturaleza
práctica; así mismo, fortalecen hábitos y valores que les permitan
desenvolverse como individuo integrante de la sociedad.
Para lograr lo anteriormente expuesto, es importante que
los docentes dejen a un lado la monotonía educacional e implementen los
trabajos de campo, debido a todos los beneficios que brinda; ofreciendo la
posibilidad de aprender de una manera diferente, en ellos se incluyen todos los
estudiantes, activa los sentidos y promueve la participación grupal. https://www.redalyc.org/jatsRepo/737/73753475006/html/index.html
Por
ello los estudiantes del Sexto Grado de la I.E. N° 16200 El Muyo; nuevamente
salen al campo, esta vez a la catarata “El Amor” lugar donde se trataron
diversos temas de indagación usando los recursos de la zona y los previamente
solicitados desarrollando habilidades de observación, exploración y experimentación
induciendo a descubrir por sí mismos el conocimiento. Aquí algunas evidencias
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